
¿Existe algo peor que el que te llamen mala madre?
¿Hay algo más cruel que el que duden de los cuidados que das a quien más quieres, tanto que darías la vida por él?
No puedo evitar lo inevitable. No puedo salvarle siempre, pero cada minuto de mi vida estoy pendiente de su bienestar y me cambiaría por él si eso le ahorrase un moratón en su cuerpecito.
Pero ante mis ojos y los de aquellos que le cuiden se caerá mil veces, y unas pocas se lastimará; romperá cosas, se cortará o le picará un bicho..... es la vida y a todos nos ha pasado más de una vez en nuestro proceso de crecimiento.
Pero no podemos salvarle siempre..... ni debemos. Debe probar, experimentar, a veces darse un buen coscorrón, e ir haciéndose fuerte; si le tenemos siempre en una burbuja en la cual no pueda moverse, a la larga la vida le tratará mucho peor.
Qué duden de que no me ocupo de él lo suficiente......... es miserable.

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