
Ahora sí que llegó el verano, ahora sí que comenzaron las vacaciones de verdad. Por estas cosas del azar, en la familia hay más cumpleaños en julio que en el resto de meses del año juntos, con lo que siempre esperamos la llegada de estas fechas con impaciencia.
Este año además con más ilusión, porque bueno, en casa ya sólo queda uno de los hermanos, y al no vernos todos los días como antes, la espera se hace para mí más larga. Y como no somos nada festeiros ni nada....... Además en unos días Gorrión hará su primer añito y estoy como loca por verle delante de su tarta con cara de ¿qué estará pasando aquí?....
Pues que este sábado, coincidiendo con la romería de San Benitiño de Lérez ( Fiesta de Interés Turístico Nacional) y celebrando el glorioso último año en la cincuentena de mamá Gallina, hemos dado comienzo con éxito a la temporada de verano 2009. Porque encima hemos estrenado el porche, y aunque todavía estamos esperando la llegada de un gran asador para nuestras pantagruélicas comidas, el fogonero de la casa, papá Gallo, se maneja con la barbacoa pequeña que da gusto, aunque termina siendo un botafumeiro ambulante,jejeje. Y el churrasco del Chef Torres no es cualquier cosa...
Y la fiesta tuvo dos tartas.....
Y el vermut mientras limpiaba la mesa y las sillas para colocar el servicio de mesa , a pleno sol, supo a gloria a la que os lo cuenta.
Coincidiendo con otra gloria del santoral, el osado San Fermín y sus encierros, fue el peque de los hermanos quien inauguró el mes con su cumple, pero como estuvo de mudanzas no se pudo celebrar como es debido y un buen gallego entiende, osea, con comida y bebida en abundancia, así que trajo una tarta casera de chocolate y galletas para la barbacoa sabatina.
Yo estoy encantada, porque aunque semiconvaleciente, este verano puedo disfrutar de todas las fiestas del Santoral, igual que cuando era pequeña y se terminaba el cole. Y casi todos los días había algún motivo para sentarse a una mesa y celebrar algo.
Así que si alguien pensaba que los gallegos somos conservadores, trabajadores serios, retraídos e indecisos, tenía toda la razón. Pero además nos gusta la fiesta tanto como el respirar, y si no hay, las inventamos. En nuestra casa se celebran las fiestas oficiales del Reino, cumpleaños, santos, aniversarios, novenas, décimas y lo que venga. Y a mi me encanta.
Por cierto, que hoy además vuelve a estar de santo el Pollo Peque.....habrá que llamarle y decirle que tiene que volver a traernos tarta..........

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