Desde Galicia para todo el mundo,un canto a las cosas bellas de la vida...

sábado, 11 de abril de 2009

LA DUCHA


Me levanté descansada por primera vez en varios días, ni demasiado tarde ni madrugando. Un biberón para Gorrión,mi café calentito con galletas de chocolate, sin prisas, disfrutando de los primeros rayos de sol a través de los ventanales de la cocina de Villa Pilar. No sé cuánto tiempo fue, seguro que un buen rato, y al ver que estaba todo tranquilo le dije a Maruxiño: me voy a la ducha; me guiñó un ojo y subí corriendo a prepararlo todo...

No es que me duche solamente una vez cada tres meses, no, pero ese momento placanetero de meterte un buen rato bajo el agua bien caliente y no pensar en nada se ha convertido en un lujo desde que nació Gorrión. La mayoría de las veces que está despierto y encuentro el hueco, le meto en la hamaca y me lo llevo conmigo al baño para que no me eche de menos y llore, y claro, lo justo para lavarme el pelo y enjabonarme bien el cuerpo; no hay tiempo para toallas calientes, potingues varios o secadores potentes, porque a los quince minutos se aburre y empieza a lloriquear: ¿qué diablos hace mi mamá que no me atiende?, ¡¡ yo quiero salir de aquí e ir a jugar ¡¡.

Así que hoy me desquité. Champú suave, acondicionador, serum para las puntas, mousse de baño con olor a chocolate blanco,loción corporal, anticelulítico, hidratante para pies, exfoliante facial, hidratante intensiva........ la leche. Un lujo asiático. Evidentemente no todos los días pueden ser así, la vida real no te permite estar cada día cuarenta y cinco minutos en el salón de belleza casero y aparte llevar un niño y una casa, pero cuando puedes..... Salí extasiada, casi como si hubiese tenido unas minivacaciones.

Porque yo también he tenido una semana de Cruz a cuestas. Pacientes, pacientes y más pacientes en jornadas de 24 horas extenuantes, encima con un frío intenso y lluvia en cada salida para dejarte el cuerpo machacado. Comer y cenar tarde y mal, noches enteras sin dormir más que a ratos, cabrearte y que encima te amenacen con que te van a poner una reclamación porque pones en su sitio con educación a quien intenta pasarse de listo.

Necesitaría muchos días de ducha como éste para aliviarme, sobre todo de la fatiga mental. Pero es lo que hay, así que anhelo ya desde ahora la siguiente, que no será cuando será, pero si sé que me resultará igual de placentera....


DAME LA MANO (*)
A Tasso de Silveira

Dame la mano y danzaremos;

dame la mano y me amarás.

Como una sola flor seremos,

como una flor, y nada más...
El mismo verso cantaremos,

al mismo paso bailarás.

Como una espiga ondularemos,

como una espiga, y nada más.
Te llamas Rosa y yo Esperanza;

pero tu nombre olvidarás,

porque seremos una danza

en la colina y nada más...

Gabriela Mistral

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