
Sinceramente estoy emocionada, de verdad. Una crea un blog así como sin querer, para hablar de sus cosas en alto y contárselas al mundo que sabes está ahí, detrás de la red, pero que es invisible. Y estás convencida de que como no tienes un blog temático, sino que las palabras van y vienen según tengas el día, nadie, a no ser que se haya perdido, te leerá. Así que un buen día, sin quererlo, te encuentras con que tu cuñada se declara seguidora de tu blog , y allá abajo en el sur, una compañera de fatigas laborales te ha leído y te deja un comentario que hace que se te ponga una sonrisa inmensa en la cara.
Muchísimas gracias a las dos, a María, siempre cariñosa y pendiente de mí, y a ti Elimary, amiga desconocida, por hacerte presente aunque sólo sea una vez. Mirad qué tontería que hasta me siento importante, je je.
Así que aquí sigo, ya reincorporada al trabajo ( al final te das cuenta de que es como montar en bicicleta; estás desentrenado pero nunca se olvida), pendiente de mis dos chicotes (Gorrión ha probado esta tarde por primera vez la fruta y ha sido un exitazo) y con una nueva ilusión: los que estáis ahí.
Besos pre-guardia.

3 comentarios:
Guapa,
Yo siempre estaré aquí para lo que necesites y para mí eres muy importante.
Nunca te olvides de esto.
Un beso.
Yo también estaré siempre contigo, cariño. Más si cabe mientras compartamos cuenta corriente...¡jajaja!
Anda que no te quiero ni ná...
Ah, que no he firmado. Soy Carlitos.
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