Desde Galicia para todo el mundo,un canto a las cosas bellas de la vida...

domingo, 29 de marzo de 2009

SIN PERDON


La crisis no perdona a nadie; nos espía, vigila cada uno de nuestros movimientos y en cuanto atisba algún síntoma de debilidad.......... se te echa encima. Y una vez que te ha alcanzado es muy difícil salir, es como un remolino que vuelve tu vida del revés.

Sabes que está ahí, y que puede tocar a gente de tu entorno más cercano, pero hay ciertas cosas que nunca sería capaz de imaginar.

Hace cuatro o cinco días mi hermana vino a vernos; acababa de recoger un perrito al que puso por nombre Athos. Es precioso, blanco con manchas canela en el lomo, piernas largas y porte estilizado, ojos vivos, su pelo como el de un peluche.Fuimos a tomarnos algo a una terraza cercana a casa, aprovechando el buen tiempo. Estaba todo lleno de gente disfrutando de las últimas horas de la tarde. Y de repente apareció; un viejecito de unos setenta años aproximadamente, bien vestido con jersey de pico y pantalón de vestir, aseado aunque con barba de algunos días, delgado, parecía incluso algo enfermo. No era un indigente ni un drogadicto. Llevaba zapatillas de cuadros de las de andar por casa.

Se acercó a nosotros, nos saludó muy educadamente y nos dijo que pasaba una mala época y que si podíamos darle algún dinero, que lo único que tenía para ofrecernos eran unas viejas postales. Le dijimos que no, que gracias, y el nos las devolvió a nosotros y se alejó hacia la siguiente mesa. Me entró una angustia terrible junto a un sentimiento tremendo de culpabilidad por no haberle dado nada y lo seguí con la mirada. Se paró a un metro de otra mesa, los ojos se le volvieron triste y suspiró hondamente como para darse ánimos, casi como avergonzado, y avanzó hacia los clientes para volver a solicitar dinero.

Los ojos se me llenaron de lágrimas. Tenía ganas de salir corriendo a preguntarle quién era y por qué estaba allí. Alguien le dió dinero y lo agradeció efusivamente. Al cabo de un rato desapareció tan sigilosamente como había venido,y yo me quedé mirando al vacío destrozada. Se parecía tanto,tanto a mi abuelo..........

Ya hace un año que me falta y cada día le echo más de menos. Vivió rodeado del cariño de los suyos y nunca le faltó nada. ¿Cómo es posible que un abuelo no tenga quien le cuide?. ¿No hay un hijo,un nieto, un sobrino, un hermano que se ocupen de él, que no permitan que tenga que andar por ahí pidiendo limosna?. ¿Es posible que las cosas estén tan mal como para que casos como éste empicen a repetirse con demasiada frecuencia en las ciudades?

La crisis, la maldad humana, la soledad, la enfermedad.......no sé que fué. Sólo sé que algo estamos haciendo muy mal, que esta sociedad está profundamente enferma si no se ocupa de sus mayores como es debido. A mi se me cae la cara de verguenza. Y lloro de rabia. Y de pena.

viernes, 20 de marzo de 2009

LO QUE SOY


La otitis me mantiene bajo mínimos; de hecho, hoy debería estar trabajando, pero los latigazos me llegan a la mandíbula, y la verdad, no estoy de humor. Me he quedado en casa con mi niñito, que tiene otra vez catarro. Es más rico….
Y yo soy una debilucha que cuando no padece de tal, padece de cual. Además no soy una chica Telva, o sea, joven pero sobradamente preparada, sobradamente guapa, con tiempo de sobra para hacer Pilates o machacarme en el gimnasio, y lo suficientemente adinerada como para ir cada semana a la pelu y al salón de belleza y además comprarme los últimos trapitos de moda.
Yo soy una chica normal. Tengo treinta y tantos bastante bien llevados, aunque me doy crema en la cara un día sí y tres no; el embarazo me ha dejado una talla de más de la que ya tenía y la tripa llena de estrías, que no se van con absolutamente ningún potingue. Cuando voy a comprar ropa me mosqueo, porque la que en realidad me gusta no le sienta bien a mis caderonas amplias y mis muslos celulíticos, y no es la primera vez que llego a mi casa llorando por culpa de las puñeteras tallas. No, no me gustan los espejos de cuerpo entero, para qué mentir. Por supuesto, con un bebé de meses, un marido en el paro hasta hace un mes, una hipoteca, y unos precios cada día más caros, pues no me voy a gastar el sueldo en los trapitos más monos de la pasarela. A veces me doy algún capricho, pero prefiero ahorrar y saber que no voy a pasar apuros.
Como no tengo asistenta, ya no voy a al teatro, ni a la ópera, ni a ningún acto lúdico o social en el que no tengan cabida los carritos de bebé, y puede que me organice fatal, pero ni tiempo saco para ir al gimnasio tres veces por semana que es lo que me gustaría. También sueño con pasar el fin de semana de relax en Londres, o en Milán, o en Praga…. Pero como sólo tengo uno libre al mes , pues me conformo con levantarme tarde y tomarme un buen desayuno con mi Maruxiño mientras ojeo el periódico.
No soy chic, no tengo glamour. No llamo la atención cuando voy por la calle. No llamo la atención entre mis amigas, en el trabajo o en el vecindario. Soy una más. Soy real. Y la revista es estupenda, mucho más interesante que otras del estilo, pero de real tiene bastante poco. Soy una inconformista por naturaleza, pero si exceptuamos el lado físico, me gusta lo que soy y como vivo. No quiero ser un clon de las muñequitas de revista, una Barbie sin inquietudes.
No soy una chica Telva. Soy yo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

LA CAZA


Mi niño está malito; despertó esta noche en dos ocasiones llorando a grito pelado, que no cedía a pesar de los mimos, de la toma de su biberón, el cambio del pañal.... dos horas estuve con él en los brazos hasta conseguir que dejase de gritar y durmiese. Anduve a la caza del sueño perdido.

Y mientras escribo esto, una mujer joven joven de mi edad, una compañera de fatigas de allá al sur de Despeñaperros, se debate entre la vida y la muerte porque un hombre desquiciado decidió que ella, la médico de urgencias, tenía que morir. Ahora mis familiares entenderán mejor la angustia que a veces me invade al trabajar en el PAC de noche sin ningún servicio de seguridad. Estamos expuestos a todo, vendidos a la falta de medios y a la cólera de un instante. Somos el primer eslabón en el hartazgo de la gente ante la situación alarmante de la medicina, y a nosotros, los que más trabajo tenemos, los que principalmente sufrimos la saturación del sistema y la falta de una gestión eficaz, somos a los primeros que culpan.

¿Qué clase de trabajo de calidad podemos realizar si encima de todo lo que tenemos que aguantar nos sentimos amenazados?. ¿Tengo que desnudar a todo paciente que entre por la puerta para asegurarme de que no lleva un arma encima?, ¿ o quizás sedarlo antes de decirle algo que no le va a gustar no vaya a ser que además de insultarme me levante la mano?

Qué nos está pasando, adónde vamos con esta falta de respeto al profesional, con esta absoluta pérdida de valores de nuestra sociedad. Me da miedo pensar en qué clase de mundo van a crecer nuestros niños y las barbaridades que a este paso cualquiera será capaz de cometer; ir por la vida con el rifle al hombro, como el que va de caza.



Manuel Altolaguirre

Nombre del Poema: MALDAD

El silencio eres tú.

Pleno como lo oscuro,incalculable

como una gran llanura

desierta, desolada,

sin palmeras de música,

sin flores, sin palabras.

Para mi oído atento

eres noche profunda

sin auroras posibles.

No oiré la luz del día,

porque tu orgullo terco,rubio y alto, lo impide.

El silencio eres tú:

cuerpo de piedra.

miércoles, 4 de marzo de 2009

EMPEZAMOS


Pues si, después de 4 años peléndonos con otras dos comunidades autónomas por ser los más nacionalistas, antiespañoles y antipáticos de la península, el pueblo hemos decidido que ya estamos hasta las narices de tanto fascista y les hemos echado de la poltrona en la que se habían instalado. No más nacionalismo, no más imposición lingüística, no más fascismo disfrazado amor a la patria gallega. Hasta aquí. Y ahora, empezamos de nuevo exigiendo a los que entran que cumplan sus promesas y nos traicionen; somos pocos y estamos en una esquina del país, pero no somos tontos. Queremos hechos y los queremos ya.

Por otro lado el invierno ha regresado. Otra vez los abrigos, el vendaval de viento tirando árboles y tejados de antiguas casas, el frío que te cala los huesos y la lluvia tempestuosa. Los virus están a sus anchas colándose por nuestras narices coloradas y nuestras bocas ávidas de cafés calientes y vahos de eucalipto. Gorrión también se ha puesto malito y aquí le tengo, envuelto en una manta mirando a Popeye, recostadito en el sofá, mientras yo intento ordenar el barullo de palabras que se me acumulan en la cabeza.

Maruxiño también empieza otra vez; todo es diferente para él, las condiciones de su nuevo trabajo ya no son cómodas, y no puede comer conmigo en casa. Nos echa de menos y nosotros a él, y cuando vuelve al final de la tarde su carita de agobio me produce mucha tristeza. Sé que se adaptará y que además lo hará muy bien, pero los comienzos no son nunca fáciles para nadie. Yo le doy todo mi amor para ayudarle a llevarlo mejor.

Empezamos un nuevo mes, y en tres semanas la primavera empezará también.Todo es dar un primer paso y luego....


SONETO I
Como quien boga contra la corriente,

aun comprendiendo que su afán es vano,

y el remo se le cae de la mano

y se siente arrastrado nuevamente

,así mi amor se aleja indiferente

pero, al recuerdo de tu amor lejano,

reverdece el deseo en su desgano,

y regresa mi sed hacia tu fuente.

Y, andando y desandando este sendero,

a la vez desolado y florecido

y jamás recorrido por entero,

no sé por qué renaces de mi olvido,

ni sé por qué me voy, si es que te quiero,

ni qué me hace volver cuando me he ido.

José Ángel Buesa